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		<title>Three Schools/es - Revision history</title>
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			<title>JoyaTeemer at 20:30, 24 November 2008</title>
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&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;{{info|Tres Escuelas}} El filósofo francés Blaise Pascal describió al hombre como una criatura de profunda paradoja, puesto que los seres humanos son criaturas capaces de la más alta grandeza y la miseria más baja, a menudo simultáneamente pero no en la misma relación, por supuesto. Parte de nuestra grandeza reside en nuestra capacidad de contemplarnos a nosotros mismos. Si los animales son conscientes de sí mismos en el sentido de que pueden reflexionar sobre sus orígenes y destinos, o meditar sobre su lugar en el gran plan del universo, es un punto debatido. Sin embargo, lo que tiene poco espacio para el debate es que el hombre tiene una capacidad compleja y superior de hacer esto. Este don de la contemplación tiene un incoveniente: el dolor. Nuestra miseria se ve a menudo reforzada por nuestra capacidad para contemplar una vida mejor de la que actualmente disfrutamos. Frecuentemente esta miseria está acompañada por la conciencia de que somos incapaces de obtener o lograr la vida ideal. De este conocimiento es del que se nutren nuestros sueños y pesadillas. &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;{{info|Tres Escuelas}} El filósofo francés Blaise Pascal describió al hombre como una criatura de profunda paradoja, puesto que los seres humanos son criaturas capaces de la más alta grandeza y la miseria más baja, a menudo simultáneamente pero no en la misma relación, por supuesto. Parte de nuestra grandeza reside en nuestra capacidad de contemplarnos a nosotros mismos. Si los animales son conscientes de sí mismos en el sentido de que pueden reflexionar sobre sus orígenes y destinos, o meditar sobre su lugar en el gran plan del universo, es un punto debatido. Sin embargo, lo que tiene poco espacio para el debate es que el hombre tiene una capacidad compleja y superior de hacer esto. Este don de la contemplación tiene un incoveniente: el dolor. Nuestra miseria se ve a menudo reforzada por nuestra capacidad para contemplar una vida mejor de la que actualmente disfrutamos. Frecuentemente esta miseria está acompañada por la conciencia de que somos incapaces de obtener o lograr la vida ideal. De este conocimiento es del que se nutren nuestros sueños y pesadillas. &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
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&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;El parecer de Pablo sobre&amp;amp;nbsp;el contentamiento&amp;amp;nbsp;difiere radicalmente del estoicismo o el epicureísmo. Pablo, en 1 Corintios 15, rehuye el credo que reza, &amp;quot;Comamos y bebamos, pues mañana moriremos.&amp;quot; Este parecer hedonista que se trató en el libro de Eclesiastés es un parecer de pesimismo supremo que no tenía lugar en la teología de Pablo, sobre todo en lo que respecta a la resurrección. &amp;lt;br&amp;gt;De la misma manera, Pablo rechaza rotundamente la resignación pasiva de la postura del estoicismo. Pablo no cree que nuestras circunstancias estén determinadas por fuerzas ciegas e impersonales. Pablo no dio cuerda al fatalismo o a la determinación mecanicista. Fue un activista que persiguió sus metas y nos animó a trabajar en nuestra salvación con temor y reverencia. No abogó por un quietismo que declaraba: “Ponte en manos de Dios.&amp;quot; &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;El parecer de Pablo sobre&amp;amp;nbsp;el contentamiento&amp;amp;nbsp;difiere radicalmente del estoicismo o el epicureísmo. Pablo, en 1 Corintios 15, rehuye el credo que reza, &amp;quot;Comamos y bebamos, pues mañana moriremos.&amp;quot; Este parecer hedonista que se trató en el libro de Eclesiastés es un parecer de pesimismo supremo que no tenía lugar en la teología de Pablo, sobre todo en lo que respecta a la resurrección. &amp;lt;br&amp;gt;De la misma manera, Pablo rechaza rotundamente la resignación pasiva de la postura del estoicismo. Pablo no cree que nuestras circunstancias estén determinadas por fuerzas ciegas e impersonales. Pablo no dio cuerda al fatalismo o a la determinación mecanicista. Fue un activista que persiguió sus metas y nos animó a trabajar en nuestra salvación con temor y reverencia. No abogó por un quietismo que declaraba: “Ponte en manos de Dios.&amp;quot; &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
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&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;El contentamiento&amp;amp;nbsp;de Pablo se basaba en su unión mística con Cristo y en su teología. Para el apóstol, la teología no era una disciplina abstracta al margen de las cuestiones urgentes de la vida cotidiana. En cierto sentido su teología era la vida misma, o la clave para entender la vida misma. El contentamiento o la satisfacción de Pablo con su estado o condición de vida descansaban sobre su conocimiento del carácter de Dios y su conocimiento de la manera en que obra Dios. La suya no era una ''ataraxia'' basada en la resignación pasiva a las fuerzas impersonales de la naturaleza. La suya era una alegría basada en el conocimiento de que sus pasos y su condición humana estaban determinados por el Señor. Quizás su descubrimiento del contentamiento bíblico&amp;amp;nbsp;fue, más que ninguna otra cosa, su comprensión de la providencia de Dios. Él comprendió que todo don bueno y perfecto viene de Dios, y que todas las cosas funcionan bien para los que aman a Dios y son llamados según Su voluntad. Pablo entendió que si sufría escasez estaba cumpliendo la voluntad de Dios, y si nadaba en la abundancia también estaba cumpliendo la voluntad de Dios. Para Pablo la clave de su alegría continua era una cuestión de sumisión a la voluntad divina. &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;El contentamiento&amp;amp;nbsp;de Pablo se basaba en su unión mística con Cristo y en su teología. Para el apóstol, la teología no era una disciplina abstracta al margen de las cuestiones urgentes de la vida cotidiana. En cierto sentido su teología era la vida misma, o la clave para entender la vida misma. El contentamiento o la satisfacción de Pablo con su estado o condición de vida descansaban sobre su conocimiento del carácter de Dios y su conocimiento de la manera en que obra Dios. La suya no era una ''ataraxia'' basada en la resignación pasiva a las fuerzas impersonales de la naturaleza. La suya era una alegría basada en el conocimiento de que sus pasos y su condición humana estaban determinados por el Señor. Quizás su descubrimiento del contentamiento bíblico&amp;amp;nbsp;fue, más que ninguna otra cosa, su comprensión de la providencia de Dios. Él comprendió que todo don bueno y perfecto viene de Dios, y que todas las cosas funcionan bien para los que aman a Dios y son llamados según Su voluntad. Pablo entendió que si sufría escasez estaba cumpliendo la voluntad de Dios, y si nadaba en la abundancia también estaba cumpliendo la voluntad de Dios. Para Pablo la clave de su alegría continua era una cuestión de sumisión a la voluntad divina. &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
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&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/del&gt;En nuestras vidas parcialmente santificadas, se esconde la tentación irreligiosa de suponer que Dios nos debe una condición más favorable de la que actualmente disfrutamos. Tal es la miseria del pecado, cuya mezquindad es derrotada por el triunfo de la gracia salvadora y providencial de Dios. Es precisamente en esta gracia donde se haya la satisfacción cristiana.&lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;&amp;amp;nbsp;&lt;/del&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;En nuestras vidas parcialmente santificadas, se esconde la tentación irreligiosa de suponer que Dios nos debe una condición más favorable de la que actualmente disfrutamos. Tal es la miseria del pecado, cuya mezquindad es derrotada por el triunfo de la gracia salvadora y providencial de Dios. Es precisamente en esta gracia donde se haya la satisfacción cristiana.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
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			<pubDate>Mon, 24 Nov 2008 20:30:17 GMT</pubDate>			<dc:creator>JoyaTeemer</dc:creator>			<comments>http://www.gospeltranslations.org/wiki/Talk:Three_Schools/es</comments>		</item>
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			<title>Natalia19739 at 12:50, 22 November 2008</title>
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&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;{{info|Tres Escuelas}} El filósofo francés Blaise Pascal describió al hombre como una criatura de profunda paradoja, puesto que los seres humanos son criaturas capaces de la más alta grandeza y la miseria más baja, a menudo simultáneamente pero no en la misma relación, por supuesto. Parte de nuestra grandeza reside en nuestra capacidad de contemplarnos a nosotros mismos. Si los animales son conscientes de sí mismos en el sentido de que pueden reflexionar sobre sus orígenes y destinos, o meditar sobre su lugar en el gran plan del universo, es un punto debatido. Sin embargo, lo que tiene poco espacio para el debate es que el hombre tiene una capacidad compleja y superior de hacer esto. Este don de la contemplación tiene un incoveniente: el dolor. Nuestra miseria se ve a menudo reforzada por nuestra capacidad para contemplar una vida mejor de la que actualmente disfrutamos. Frecuentemente esta miseria está acompañada por la conciencia de que somos incapaces de obtener o lograr la vida ideal. De este conocimiento es del que se nutren nuestros sueños y pesadillas. &amp;lt;br&amp;gt;Podemos gozar de buena salud, pero no de una salud perfecta. Podemos imaginar la vida sin dolores y molestias, caries dentales y enfermedades que nos incapacitan, pero nadie ha encontrado aún la manera de garantizar tal libertad física. Todos nos enfrentamos a la certeza de la agonía y la muerte. &amp;lt;br&amp;gt;El hombre pobre puede soñar con riquezas incalculables, pero se siente frustrado cuando la lotería le pasa de largo. Incluso el hombre rico puede contemplar una mayor abundancia de riquezas, pero mientras que la abundancia tiene un límite, nuestro anhelo es ilimitado. &amp;lt;br&amp;gt;Enfermos o sanos, pobres o ricos, con éxito o sin éxito, podemos sentirnos acosados por el problema desconcertante de que la vida nos podría proporcionar un estado mejor del que disfrutamos actualmente. &amp;lt;br&amp;gt;La vía de escape bíblica que nos libra de la frustración perpetua por el incumplimiento de tales sueños, de dichas aspiraciones no logradas, y de tales esperanzas hechas trizas, es la virtud espiritual de la satisfacción. &amp;lt;br&amp;gt;Encontramos un modelo de la virtud &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;de la satisfacción &lt;/del&gt;en la declaración del apóstol Pablo en Filipenses 4:11, “No lo digo porque sufra escasez, pues he aprendido a estar &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;satisfecho &lt;/del&gt;cualquiera que sea mi situación.” Cuando Pablo utiliza la palabra &amp;quot;&lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;satisfecho&lt;/del&gt;&amp;quot; usa la palabra griega ''autarkes'', lo que significa &amp;quot;auto-suficiente,&amp;quot; es decir, &amp;quot;co-independiente de las circunstancias,&amp;quot; (véase también 2 Cor. 9:8). La palabra que utiliza Pablo tiene como origen la palabra griega ataraxia, que ha sido aplicada a la marca de un tranquilizante moderno. Sócrates habló del concepto cuando se le formuló la pregunta, &amp;quot;¿Quién es el más rico?&amp;quot; Y respondió: &amp;quot;El que se contenta con menos, puesto que la ''ataraxia'' es la riqueza de la naturaleza.” &amp;lt;br&amp;gt;El Nuevo Testamento menciona dos escuelas de ideas filosóficas que estaban de moda durante los tiempos apostólicos. Estas fueron las escuelas del epicureísmo y el estoicismo, cuyos representantes se encontró Pablo en el Areópago de Atenas. A pesar de que estas escuelas diferían notablemente en relación a la cosmología y la metafísica, compartían un objetivo común práctico de la vida: la búsqueda de la ataraxia. Los estoicos entendían esto en términos de lo que ellos llamaban &amp;quot;imperturbabilidad.&amp;quot; Ellos construían un tipo de determinismo material por el cual el ser humano no tiene poder alguno sobre sus circunstancias. La vida simplemente &amp;quot;transcurre&amp;quot; a través de causas externas fijas. Nuestras circunstancias son el resultado de lo que nos sucede ''a ''nosotros. El único ámbito en el que uno tiene un control significativo es en el escenario interno de nuestra actitud personal. El estoicismo indica que lo que sí podemos controlar es cómo nos sentimos acerca de lo que nos sucede. El objetivo del estoicismo era intentar llegar a un estado de imperturbabilidad a fin de que, pasase lo que pasase externamente, la persona mantuviese una paz interna que lo dejase sin preocupaciones. Esta es la actitud de mantenerse impasible; actitud clásica del estoicismo. &amp;lt;br&amp;gt;Por otra parte, los epicúreos eran más proactivos en su búsqueda de la ''ataraxia'', puesto que intentaban maximizar el placer y minimizar el dolor. Eran hedonistas refinados que buscaban un equilibrio adecuado entre el placer y el dolor. Sin embargo, nunca se solucionó la &amp;quot;paradoja hedonista,&amp;quot; que decretó que uno fracasa si no llega a obtener el placer que busca pero, por el contrario, uno se aburre si llega a obtener el placer que busca. Así que, en términos que se anticipan a la paradoja de Pascal, uno se quedaba en un estado de frustración o de aburrimiento, ninguno de los cuales captura el concepto de satisfacción de la ''ataraxia''. &amp;lt;br&amp;gt;El parecer de Pablo sobre &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;la satisfacción &lt;/del&gt;difiere radicalmente del estoicismo o el epicureísmo. Pablo, en 1 Corintios 15, rehuye el credo que reza, &amp;quot;Comamos y bebamos, pues mañana moriremos.&amp;quot; Este parecer hedonista que se trató en el libro de Eclesiastés es un parecer de pesimismo supremo que no tenía lugar en la teología de Pablo, sobre todo en lo que respecta a la resurrección. &amp;lt;br&amp;gt;De la misma manera, Pablo rechaza rotundamente la resignación pasiva de la postura del estoicismo. Pablo no cree que nuestras circunstancias estén determinadas por fuerzas ciegas e impersonales. Pablo no dio cuerda al fatalismo o a la determinación mecanicista. Fue un activista que persiguió sus metas y nos animó a trabajar en nuestra salvación con temor y reverencia. No abogó por un quietismo que &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;declara&lt;/del&gt;: “Ponte en manos de Dios.&amp;quot; &amp;lt;br&amp;gt;El contentamiento del que hablaba Pablo no es el de “quédate tranquilo en Zión”, por el cual una complacencia irreligiosa deja al alma moribunda y al espíritu inerte. Pablo nunca se “contentó” con dormirse en los laureles o con relajar su entusiasmo por el ministerio. &amp;lt;br&amp;gt;En incontables ocasiones Pablo expresó su descontento y su insatisfacción tanto por los errores, vicios y defectos de la Iglesia como por sus propias deficiencias. Había muchas tareas por terminar y problemas que solucionar en su propia vida y en el ministerio que requerían un fervoroso esfuerzo de su parte. &amp;lt;br&amp;gt;Su &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;satisfacción &lt;/del&gt;estaba &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;dirigida &lt;/del&gt;hacia su situación personal o hacia el estado de su condición humana. Pablo amplió su definición &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;de la satisfacción &lt;/del&gt;al escribir, &amp;quot; Sé cómo vivir en la escasez, y sé cómo vivir en la abundancia. En todas partes y en todas las cosas he aprendido tanto a estar lleno como a tener hambre, a vivir en la riqueza y a padecer necesidad” (Filipenses 4:12). &amp;lt;br&amp;gt;Aquí nos damos cuenta que Pablo habla de aprender y conocer. La satisfacción de la que Pablo gozaba era una condición ''aprendida''. Él ''aprendió ''el secreto o el misterio &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;de la satisfacción&lt;/del&gt;. Este secreto se nos revela en parte en su siguiente declaración, &amp;quot;Todo lo puedo en Él que me fortalece.&amp;quot; &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;&amp;lt;br&amp;gt;La satisfacción &lt;/del&gt;de Pablo se basaba en su unión mística con Cristo y en su teología. Para el apóstol, la teología no era una disciplina abstracta al margen de las cuestiones urgentes de la vida cotidiana. En cierto sentido su teología era la vida misma, o la clave para entender la vida misma. El contentamiento o la satisfacción de Pablo con su estado o condición de vida descansaban sobre su conocimiento del carácter de Dios y su conocimiento de la manera en que obra Dios. La suya no era una ''ataraxia'' basada en la resignación pasiva a las fuerzas impersonales de la naturaleza. La suya era una alegría basada en el conocimiento de que sus pasos y su condición humana estaban determinados por el Señor. Quizás su descubrimiento &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;de la satisfacción bíblica &lt;/del&gt;fue, más que ninguna otra cosa, su comprensión de la providencia de Dios. Él comprendió que todo don bueno y perfecto viene de Dios, y que todas las cosas funcionan bien para los que aman a Dios y son llamados según Su voluntad. Pablo entendió que si sufría escasez estaba cumpliendo la voluntad de Dios, y si nadaba en la abundancia también estaba cumpliendo la voluntad de Dios. Para Pablo la clave de su alegría continua era una cuestión de sumisión a la voluntad divina. &amp;lt;br&amp;gt;En nuestras vidas parcialmente santificadas, se esconde la tentación irreligiosa de suponer que Dios nos debe una condición más favorable de la que actualmente disfrutamos. Tal es la miseria del pecado, cuya mezquindad es derrotada por el triunfo de la gracia salvadora y providencial de Dios. Es precisamente en esta gracia donde se haya la satisfacción cristiana.&amp;amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;{{info|Tres Escuelas}} El filósofo francés Blaise Pascal describió al hombre como una criatura de profunda paradoja, puesto que los seres humanos son criaturas capaces de la más alta grandeza y la miseria más baja, a menudo simultáneamente pero no en la misma relación, por supuesto. Parte de nuestra grandeza reside en nuestra capacidad de contemplarnos a nosotros mismos. Si los animales son conscientes de sí mismos en el sentido de que pueden reflexionar sobre sus orígenes y destinos, o meditar sobre su lugar en el gran plan del universo, es un punto debatido. Sin embargo, lo que tiene poco espacio para el debate es que el hombre tiene una capacidad compleja y superior de hacer esto. Este don de la contemplación tiene un incoveniente: el dolor. Nuestra miseria se ve a menudo reforzada por nuestra capacidad para contemplar una vida mejor de la que actualmente disfrutamos. Frecuentemente esta miseria está acompañada por la conciencia de que somos incapaces de obtener o lograr la vida ideal. De este conocimiento es del que se nutren nuestros sueños y pesadillas. &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
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			<pubDate>Sat, 22 Nov 2008 12:50:49 GMT</pubDate>			<dc:creator>Natalia19739</dc:creator>			<comments>http://www.gospeltranslations.org/wiki/Talk:Three_Schools/es</comments>		</item>
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			<title>Natalia19739 at 12:40, 22 November 2008</title>
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			<pubDate>Sat, 22 Nov 2008 12:40:32 GMT</pubDate>			<dc:creator>Natalia19739</dc:creator>			<comments>http://www.gospeltranslations.org/wiki/Talk:Three_Schools/es</comments>		</item>
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			<title>Bhkauflin at 16:26, 11 July 2008</title>
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			<pubDate>Fri, 11 Jul 2008 16:26:14 GMT</pubDate>			<dc:creator>Bhkauflin</dc:creator>			<comments>http://www.gospeltranslations.org/wiki/Talk:Three_Schools/es</comments>		</item>
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			<title>Mahra at 19:39, 16 June 2008</title>
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			<pubDate>Mon, 16 Jun 2008 19:39:14 GMT</pubDate>			<dc:creator>Mahra</dc:creator>			<comments>http://www.gospeltranslations.org/wiki/Talk:Three_Schools/es</comments>		</item>
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			<title>Bhkauflin at 15:58, 10 June 2008</title>
			<link>http://www.gospeltranslations.org/w/index.php?title=Three_Schools/es&amp;diff=5463&amp;oldid=prev</link>
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			<pubDate>Tue, 10 Jun 2008 15:58:48 GMT</pubDate>			<dc:creator>Bhkauflin</dc:creator>			<comments>http://www.gospeltranslations.org/wiki/Talk:Three_Schools/es</comments>		</item>
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			<title>Bhkauflin at 18:15, 2 June 2008</title>
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			<pubDate>Mon, 02 Jun 2008 18:15:00 GMT</pubDate>			<dc:creator>Bhkauflin</dc:creator>			<comments>http://www.gospeltranslations.org/wiki/Talk:Three_Schools/es</comments>		</item>
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			<title>Bhkauflin at 15:25, 21 May 2008</title>
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			<pubDate>Wed, 21 May 2008 15:25:09 GMT</pubDate>			<dc:creator>Bhkauflin</dc:creator>			<comments>http://www.gospeltranslations.org/wiki/Talk:Three_Schools/es</comments>		</item>
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			<title>CharisGalbraith: Right Now Counts Forever/es moved to Three Schools/es</title>
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			<pubDate>Tue, 06 May 2008 14:38:23 GMT</pubDate>			<dc:creator>CharisGalbraith</dc:creator>			<comments>http://www.gospeltranslations.org/wiki/Talk:Three_Schools/es</comments>		</item>
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			<title>CharisGalbraith at 14:37, 6 May 2008</title>
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&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;El filósofo francés Blaise Pascal describe al hombre como una criatura de profunda paradoja puesto que los seres humanos son criaturas de la más alta grandeza y la miseria más baja, frecuentemente al mismo tiempo pero no en la misma relación, por supuesto. Parte de nuestra grandeza se encuentra en nuestra capacidad de contemplarnos a nosotros mismos. Si los animales son conscientes de si mismos en el sentido de que pueden reflexionar sobre sus orígenes y destinos, o meditar sobre su lugar en el gran plan del universo es un punto debatido. Sin embargo lo que permite poco debate es que el hombre tiene una capacidad compleja y superior de hacer esto. Este don de la contemplación tiene como una desventaja al dolor pues nuestra miseria es a menudo reforzada por nuestra capacidad de contemplar una vida mejor que la que actualmente disfrutamos. Frecuentemente esta miseria es acompañada por el saber de que somos incapaces de ganar o lograr la vida ideal y es este mismo saber que inunda nuestros sueños y pesadillas. &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;El filósofo francés Blaise Pascal describe al hombre como una criatura de profunda paradoja puesto que los seres humanos son criaturas de la más alta grandeza y la miseria más baja, frecuentemente al mismo tiempo pero no en la misma relación, por supuesto. Parte de nuestra grandeza se encuentra en nuestra capacidad de contemplarnos a nosotros mismos. Si los animales son conscientes de si mismos en el sentido de que pueden reflexionar sobre sus orígenes y destinos, o meditar sobre su lugar en el gran plan del universo es un punto debatido. Sin embargo lo que permite poco debate es que el hombre tiene una capacidad compleja y superior de hacer esto. Este don de la contemplación tiene como una desventaja al dolor pues nuestra miseria es a menudo reforzada por nuestra capacidad de contemplar una vida mejor que la que actualmente disfrutamos. Frecuentemente esta miseria es acompañada por el saber de que somos incapaces de ganar o lograr la vida ideal y es este mismo saber que inunda nuestros sueños y pesadillas. &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
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			<pubDate>Tue, 06 May 2008 14:37:57 GMT</pubDate>			<dc:creator>CharisGalbraith</dc:creator>			<comments>http://www.gospeltranslations.org/wiki/Talk:Three_Schools/es</comments>		</item>
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